Inició su labor artística como tejedora en continuidad con el trabajo heredado de su madre, dedicándose posteriormente a la pintura al óleo sobre tela. En su trayectoria, destaca como fundadora del primer colectivo de mujeres pintoras kaqchikeles de San Juan Comalapa, desarrollando su producción de manera individual desde el año 2024. Su propuesta plástica se fundamenta en su cosmovisión y en su comunidad, plasmando en el lienzo vivencias, sueños e identidad cultural, con un énfasis en la importancia de la naturaleza y la relación humana con el entorno.
En el ámbito internacional, ha participado en la 60ª Bienal de Arte de Venecia, titulada Stranieri Ovunque y curada por Adriano Pedrosa (2024), y presentó una exposición individual en Art Basel Miami Beach (2024). Su registro de muestras colectivas fuera de Guatemala incluye Ser Tierra, Mujer, Planta, Animal y Planeta en Mahara+Co, Miami (2026); La caída del cielo en LFBK, El Salvador (2026); Refugio en la Biblioteca Rosenberg del City College de San Francisco (2020); Voces e Historia en el museo de Northern Illinois University, Chicago (2019); Maya Woman Life, Art, Hope en la Universidad de Cañada College en Redwood City (2011); una muestra patrocinada por el grupo maya Juan Qu Samäj en la Somar Gallery de San Francisco (1998); y una exposición colectiva en Ottawa, Canadá, en conmemoración del quinto centenario de la invasión española (1990). Asimismo, en 2021 fue seleccionada para exponer y realizar un mural en el Northern Alps Art Festival en Nagano, Japón, y en 2009 participó en la inauguración del Smithsonian National Museum of the American Indian en Washington D.C., donde su obra Nana Luna ingresó a la exhibición.
A nivel nacional, su historial de exposiciones individuales incluye la muestra Paula Nicho en el Real Palacio de los Capitanes en La Antigua Guatemala (2018). Dentro de sus participaciones colectivas y comunitarias en el país se registran Del arte, la naturaleza y las mujeres en el CCE Guatemala (2024); Nombrar un pájaro es cantar con él en Proyectos Ultravioleta (2024); la exposición comunitaria B’oniq en el Festival de Artistas Mayas Ruk’u’x (2016); Poderosas, deja tu huella (2013); y su inclusión en el programa Mujer y Café de la Fundación Rozas-Botrán (2012). En el campo audiovisual, aportó piezas de la colección Cruzando Fronteras para la película Del azul al cielo en 2005.
Entre sus principales reconocimientos y condecoraciones se encuentran la Orden Nacional del Patrimonio Cultural de Guatemala (2003) y el Glifo de Jade en la categoría de Pintura Popular en la XII Bienal de Arte Paiz (2000). Ha sido distinguida con el Trofeo por Trayectoria Artística en Artes Plásticas de la Organización Premio Artista del Año (2020) y nombrada Artista del Año por la Asociación Alexander von Humboldt y la Asociación Cultural Vicenta Laparra de la Cerda (2005). Adicionalmente, ha recibido homenajes en el 18º Festival de Poesía de Quetzaltenango (2022), el V Festival Ixchel (2013), y por parte del Sindicato Nacional de Artistas de la Plástica de Guatemala (SINTAP) en el marco del Día Internacional de la Mujer (2007).