“Esta es una de las primeras obras que realicé. La idea surgió mucho tiempo antes de que iniciara con la técnica del óleo. De pequeña, siempre soñaba con escenas en las que volaba con unas alas grandes, de pájaro o de mariposa, y sentía cómo el aire se me metía entre el cuerpo y me levantaba. Jamás se me olvida esa sensación y, cuando recuerdo esos sueños, aún la siento.
Nunca intenté buscarle un significado ni lo consulté con algún ajq’ij, porque sentía que era un regalo de los abuelos el poder soñar volando. Cuando aprendía a pintar, sentía el deseo de plasmar ese sueño en un lienzo, y lo pinté por primera vez en un cuadro pequeño. En él también pinté el huipil de Comalapa, que es mi indumentaria, mi segunda piel, ya que sin ella no soy nadie; en mis sueños siempre aparezco con mi huipil rojo, me acompaña.
Cuando expuse esta obra, comprendí su significado: soñar con volar significa recibir cosas nuevas a través de nuestro ch’umilal, el destino que los abuelos nos asignan al nacer y que nos permite ir más allá de lo esperado. Después de hacer esta obra, sentí el deseo de seguir pintando al óleo, pues fue una técnica con la que me identifiqué mucho. Me recuerda al tejido porque puedo combinar colores con libertad, tanto que a veces lo hago con los dedos.
Gracias a mis sueños y a esta obra se dio a conocer más mi trabajo, así que agradezco a los abuelos este sueño, porque quizás no hubiera emprendido este camino sin ello.” *
*Comentario de la artista sobre su obra.
